La Plenitud del Ser

Archivo para 28 mayo, 2010

Los pasos para el bienestar 6

El pensamientos y las emociones

El pensamiento es la clave del bienestar

Hoy te propongo que pares un momento, que dejes lo que estás haciendo por unos instantes…

Cierra los ojos y lleva tu atención a la respiración, siente cómo entra y sale el aire de tus pulmones, el recorrido que hace, siente los latidos de tu corazón…

¿Cómo te sientes?, ¿qué emoción  te predomina?

Observa tu pensamiento…. Respira… Siente…

¿Qué estás pensando?

¿Qué te hace sentir lo que piensas? Respira… Siente…

¡No tengas prisa!, tómate tu tiempo…

¿Qué influencia tienen los pensamientos en nuestro estado emocional?

Los pensamientos determinan el estado emocional, si son limitantes generan emociones de angustia, si son expansivos o positivos nos hacen sentir bien.

Somos responsables de cada pensamiento que tenemos. La mente nos pertenece, nadie puede controlar lo que pensamos, lo hacemos nosotros mismos. Si estamos sintiéndonos mal, la respiración puede ayudarnos a cambiar el pensamiento, podemos entretener a la mente en contar las inspiraciones y las expiraciones. La mente no puede mantener dos pensamientos a la vez,  aunque a veces lo parezca, pero no es así, es la rapidez de la mente y la brevedad de duración del pensamiento lo que nos hace creer que pensamos en más de una cosa, ya que cada pensamiento tiene una duración de tan solo 8 segundos.

Para cada grupo de pensamientos hay unas sustancias químicas determinadas en el cerebro, que generan, a su vez, emociones determinadas. Los pensamientos recorren siempre el mismo camino, el que le marca nuestra forma de pensar,  si tenemos tendencia a pensar en negativo las emociones serán negativas.

Si aprendemos a chequear los pensamientos y tomamos consciencia de como son, podremos cambiar lo que pensamos y nuestro estado emocional, creando en el cerebro otros circuitos que generen sustancias químicas diferentes que nos hagan sentirnos bien.

Cuando te sientas preocupada/o  y/o te pilles entrando en pensamientos angustiantes y limitantes… para y respira, detente y centra tu atención en la respiración, imagina momentos agradables, mantén pensamientos gratos….

Prueba a ver que sucede, no pierdes nada.

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