La Plenitud del Ser

Archivo para 27 junio, 2010

Recorrer la senda

Estas palabras son para ti María Luisa.

Hablando contigo está mañana sentí la necesidad de decirte gracias por permitirme acompañarte en este camino y compartirlo conmigo. Es un honor hacerlo a tu lado. Tu aprendizaje es también el mío. Lo que compartimos nos enriquece a las dos. Te pido perdón por atraerte a mi experiencia, gracias, te amo.

Llevamos unas pocas semanas andando la misma senda. Avanzamos poco a poco, cada una a su ritmo, descubriendo lo hermoso del paisaje. Sé que en ocasiones duele el caminar, las piedras y baches hacen dificultoso el paseo. Pero juntas aprendemos a disminuir el paso, podemos disfrutar los cambios de ritmo, pararnos a contemplar el camino recorrido y admirar lo larga y extensa que se muestra la senda ante nosotras.

Cuando caes, puedo pararme a tu lado y esperar el tiempo que necesites, parar recuperar las fuerzas y retomar el paseo, agradezco las paradas, con ellas recuerdo que es maravilloso el descanso y saboreo la belleza del momento presente. Descansa, tómate tu tiempo, no tenemos prisa, solo importa este momento, no hay meta a la que llegar, ni un tiempo determinado en que recorrerla, ni  tampoco existe ya el ayer, que se marchito en el recuerdo.   Por eso amiga descansa, no tenemos nada mejor que hacer en este momento.

Cuando me cuentas tus vivencias, tus descubrimientos y compartes conmigo tus miedos, mi corazón se emociona y derramo algunas lágrimas, pero de alegría por tus descubrimientos y logros. Siento una inmensa gratitud. Sé que no es fácil el camino. Recuerdo los primeros pasos en soledad, esa soledad del alma que te arrebata el aliento, que te oprime el pecho, que hace creer que estas sola. Pero quiero que sepas que no estamos solas. Vamos acompañadas por el amor y por la fuerza de la vida, que guía nuestros pasos, que nos impulsa a continuar caminando a pesar de la dificultades.

Amiga continúa así, cada día avanzamos un tramo. ¡Ánimo vamos a lograrlo!

Gracias por no correr, por pararte, por el esfuerzo que haces en recuperarte. Gracias, gracias, gracias.

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