La Plenitud del Ser

Archivo para octubre, 2011

La rueda de la vida

Hola, nuevamente estoy aquí. Ya llevaba varios meses sin escribir, hoy he decidido hacerlo para compartir contigo lo sentido y vivido durante este tiempo que dejé atrás. 

Cuando a parecen en mi vida momentos complicados, (me refiero a los que no logramos comprender cuando están sucediendo), suelo dejarlos pasar, pues sé que tarde o temprano comprenderé el para qué de su aparición, (aunque soy consciente de que esto se olvida fácilmente pues la mayoría de las veces nos emperramos en querer saber el por qué de lo que está pasando y nos metemos en un bucle sin sentido y sin respuesta, olvidamos preguntarnos para qué nos está pasando). Una vez pasados el momento, puedo mirar hacía atrás y comprobar que todo tenía un sentido, que además era fácil de resolver y no tan complicado como lo hacemos.

Durante este periodo que acaba de pasar (agosto y septiembre) es posible que hayáis sentido que estábamos volviendo hacia atrás, que los aquellos temas que criamos superados salían nuevamente a la palestra, que las cosas que habitualmente  generaban placer dejaban de tener sentido o/y no interesaban, que no había ninguna motivación, que la apatía, la desgana, el aislamiento y  la tristeza  se adueñaba de cada día, que los viejos dolores hacían nuevamente su aparición… Enumerar todos los síntomas que se han podido dar puede ser eterno, puede ser cualquier tema del pasado que de nuevo te halla estado pasando.

Si has intentado descubrir el sentido de lo que estabas viviendo, puede que no encontrases en ese momento una respuesta concreta, sinceramente yo tampoco la encontré. Es ahora, con la distancia que proporciona el tiempo, cuando comprendo algo más y le encuentro todo el sentido. Quizás para todo el mundo no tenga el mismo significado, ni la misma interpretación, por eso deseo compartir lo que para mi ha significado, por si te ayuda en algo.

Hay momentos en la vida en los que tengo la sensación de que el mundo (mi vida) se para y las cosas dejan de suceder de forma fluida y armoniosa, de que esta yendo todo mal, incluso me preguntaba ¿qué estay haciendo de forma inadecuada?,  hasta que un día todo fue a peor y sentí que la vida se “congelaba”, (incluida yo). Empecé a sentirme perdida y desorientada, sin saber que rumbo tomar y sin ni siquiera saber si tenía que tomar algún rumbo. Al principio pensé que el calor estaba aturdiendo mis sentidos, pero después de un largo mes, me di cuenta de que andaba buscando excusas a la ausencia de rumbo. Ni el calor, ni nada de nada estaba provocando lo que sucedía. Simplemente era yo la que no tenía nada en que ocuparme, ni tampoco las ganas de pensar en qué podía hacer. Esto es complicado cuando tenemos programas internos (creencias) que nos dicen “que tenemos la obligación de hacer, la no actividad es vagancia”. Pues bien, me di el permiso de NO HACER, empecé a aceptar lo que estaba sintiendo, (que por cierto me generaba una angustia infinita y me sentía fatal), comprendí que estaba entrando en un nuevo nivel de comprensión. Así es que decidí que tenia que ACEPTAR todo lo que estaba viviendo y dejar de resistirme, con la seguridad de que era lo más adecuado. Entré en el tiempo de la introspección, de mirar hacia dentro y de no hacer nada, de reconocer lo que somos, sentirnos y aceptarnos. Un día supe que estaba en el umbral de un tiempo nuevo, diferente, desde el que empezar de nuevo, pero el lugar desde donde empezar también era nuevo,  era desde el centro de mi ser.

Cuando empezamos a comprender lo que nos ha estado sucediendo y tomamos la decisión de aceptar lo que sentimos, aparecen en el escenario de nuestra vida aquellos que vienen a decirte que “estas equivocada”, que “defiendes con demasiado ímpetu todo aquello en lo que crees”, que “vives fuera del tiesto”, es decir que no eres realista. A mi lo que me nace en ese momento es gritarles a boca llena…”pues SI, viví, vivo y viviré FUERA DEL TIESTO siempre, porque así es como lo deseo. No te asuste que no lo hago, les escucho, es bueno hacerlo, es por efecto de la educación recibida, pero si te sirve de algo, digan lo que digan los demás (esto me recuerda a la letra de una canción) solo haz lo que sientas, aquello que vibre dentro de ti, por opuesto, raro y complicado que lo vean los demás lo que tu sientes es lo importante.

No sé si estarás enterándote de algo, ni tampoco lo pretendo, creo que estoy dejándome llevar por la magia del momento y por el baile de mis dedos sobre el teclado. Lo que tengo claro es que no voy a juzgar lo que te estoy contando, simplemente lo comparto, tal como lo haría si estuvieses frente a mi.

Bueno creo que todo lo que nos está sucediendo es para que empecemos a vivir desde el corazón, para que soltemos el drama y demos las gracias por todo lo que vivimos. Resulta tan sencillo como decir: “GRACIAS POR VENIR A MI VIDA Y DARME LA OPORTUNIDAD DE DE VER LO QUE TENGO QUE SOLTAR”, pero soltarlo de verdad. Para que de una vez por todas sientas libre y recuerde el poder que lo tienes dentro de ti. Todos estamos aquí para lograr sentirnos EMPODERADOS, no hay más. Cuando esto sucede simplemente AMAS  TODO Y A TODOS. Sabes que el orden en el que suceden las cosas es el perfecto, comprendes la sincronicidades de la vida y te alegras de la oportunidad que tienes de estar vivo/a.

Por hoy ya la dejo, mañana continuaré contándote algo más de lo vivido este verano.

Pongo en tus manos el amor para que lo pases a otros.

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